NUEVA MIRADA PARA UN "GRECO" :
NO ES JUAN, SINO MAGDALENA

Incluso los artistas más admirados y más estudiados pueden ser objeto de alguna revisión de vez en cuando. Así, en el Museo del Prado se ha procedido a prescindir de la autoría de Goya” sobre “El coloso”, con razones de peso aducidas por quienes lo han estudiado durante años mejor que nadie.

También pueden surgir opiniones nuevas en torno a la pintura del “Greco”. A continuación se resume la “nueva mirada” que sobre una de sus obras dimos a conocer en 1989.

Tras un acuerdo de largos años...

Visión apocalíptica.jpg

El lienzo que nos ocupa se encuentra en el Metropolitan Museum, de Nueva York : se ha conocido bajo varios títulos, tales como "Visión apocalíptica", más precisamente "La apertura del quinto sello" o bien "Visión de San Juan Evangelista". Cualquiera de ellos corresponde a la misma interpretación : "El Greco" habría representado un tema insólito en él, tomado del libro del Apocalipsis.

Importa mirar con ojos nuevos incluso las obras más conocidas. En efecto, la primera evidencia que surge ante el examen desapasionado de la obra que nos ocupa es que su personaje principal no es San Juan, sino una mujer. En efecto, son perceptibles los pechos femeninos, aunque se disimulen bajo un ropaje holgado. Por otra parte, no hay precedente en la iconografía del "Greco" de un tipo semejante para representar a San Juan Evangelista ; en cambio, dicho tipo corresponde al que algunas veces ha empleado para María Magdalena.

La "visión" a que alude uno de los títulos que se han asignado a esta obra no puede ser el grupo de desnudos que aparece al fondo : pues aquel personaje principal no los mira, ni puede hacerlo en la posición que ocupa, mientras que, por el contrario, se halla absorto/a en la contemplación de algo situado fuera de la composición, en alto.

En fin, la escena tampoco puede ser de ninguna manera la apertura del quinto sello, que se narra en Apoc., 6, 9-11 : pues ésta consiste en la entrega de las túnicas blancas. "El Greco", en cambio, las ha pintado de colores diferentes, muy vivos. Es imposible imaginar que sus asesores eclesiásticos le hubiesen tolerado que escamotease así el simbolismo profundo de aquel texto sagrado.

Por consiguiente, ni San Juan, ni Apocalipsis, ni túnicas blancas. La interpretación tradicional se hace insostenible.

Iconografía poco frecuente

No aparece tan evidente, sin embargo, el sentido que proponer en substitución del sentido que se impugna.

El grupo de los desnudos, en el ambiente aborrascado – tan propio del estilo del "Greco" –, hace pensar en Mat. 27, 51-52. Aquellos desnudos pueden ser los muertos en el trance de resucitar mientras Jesús expira en la cruz : lo confirmarían sus actitudes, con los brazos en alto, tensados sus cuerpos en aquella dirección. El personaje a quien identificamos como Magdalena, que se halla al pie de la cruz, se desentiende, en efecto, de aquel hecho episódico, porque fija su mirada y su alma en Jesús crucificado : se supone próximo a ella y en posición superior. En cuanto al papel eminente de nuestra supuesta Magdalena en la composición obedece al que se le reconoce en el evangelio (Jn. 20, 11-18), cuando éste relata que fue la primera en ver a Jesús resucitado, precisamente encargada de llevar aquella buena noticia a los demás amigos.

Esta interpretación encaja en el discurso significativo de las obras pintadas por “El Greco” para el Hospital de San Juan Bautista de Afuera (Hospital Tavera), de Toledo : es la culminación de aquel ciclo. La figura magnificada de Magdalena enlaza dicho ciclo con la escultura del Salvador resucitado que se colocó sobre el tabernáculo.

En su día propusimos como nuevo título de la pintura que nos ocupa "Magdalena, ángel de la resurrección" : no sólo comunicará la de Jesús, sino que aquí vincula visualmente ésta con la de los creyentes vueltos a la vida, a su vez, por su muerte redentora. María Magdalena es un espléndido nexo teológico cuya eficacia se hace perceptible gracias a la insólita versión de aquel trance ejecutada por "El Greco".

ARGUMENTACION SOBRE VARIOS DETALLES DE LA OBRA

Detalle.jpg

Hemos defendido la teoría de que el personaje principal no es un varón, sino una mujer, porque bajo la holgada túnica se puede advertir la forma de los pechos. Por otra parte, el rostro no corresponde en modo alguno al que "El Greco" ha pintado en otras ocasiones al apóstol Juan, pero sí a María Magdalena y en particular a la que Gregorio Marañón denominaba "la doncella toledana de cuello abultado" (que también fue modelo para otras santas y con mucha frecuencia para los ángeles).

Pentecostés.jpg

Debe recordarse cómo ha pintado "El Greco" a la misma Magdalena en el primer plano del "Expolio", así como al personaje a quien verosímilmente se identifica con ella en "Pentecostés" (versión en el Museo del Prado). En fin, parece que es el mismo, igualmente, en "La Virgen, Santa Marina y Santa Inés".

tunicas.jpg

El color de las túnicas es decisivo para la argumentación. Si "El Greco" hubiera pretendido pintar "la apertura del quinto sello" según Apocalipsis, aquéllas debían ser forzosamente blancas : "Y a cada uno le fue dada una túnica blanca y les fue dicho que estuvieran callados un poco de tiempo aún, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos, que también habían de ser muertos como ellos" (Apoc. 6, 11). Ni sus mentores y amigos eclesiásticos ni nadie hubiera tolerado que esas prendas fueran de varios colores, como él las pintó : pues de este modo hubieran vulnerado el simbolismo de aquel pasaje del Nuevo Testamento.

La única conclusión que se sigue es ésta : se hace muy difícil mantener que el tema del lienzo sea "la entrega de las túnicas blancas", como siempre se ha creído. Es preciso buscar otra hipótesis que supla aquella tradicional.

desnudos.jpg

¿Cómo interpretar estos personajes desnudos? Su desnudez no es en absoluto sensual. Por consiguiente resulta del todo ajena a la espléndida carnalidad de los maestros italianos, que ciertamente “El Greco” dejó atrás desde muy pronto. Probablemente, disgustaban a la espiritualidad que le caracterizó durante su edad madura. Sólo hay ciertos antecedentes de detalle en "La expulsión de los mercaderes", obra de su juventud ; así como, en otro contexto y con finalidad muy particular, los desnudos del "Laocoonte", pintados ya en la última etapa de su vida.

En el caso presente, es probable que, siguiendo una tradición que se remonta a la Edad Media, el desnudo aluda a la muerte. Ahora bien, estos personajes se tensan hacia lo alto, en una dinámica evidente que nada tiene de mortuoria. Pueden ser muertos que resucitan. En Mat. 27, 51-52 se relata que muchos muertos resucitaron al morir Jesús en la cruz. La presencia de Magdalena, a quien se supone al pie de la cruz – ella está mirando hacia lo alto – , establece un nexo entre Jesús expirante y aquellas gentes a quienes su muerte da la vida.

cielos.jpg

El cielo aborrascado de esta escena corresponde a la ambientación propia de la muerte de Jesús. Así lo ha pintado "El Greco" en sus numerosas "crucifixiones". Pero acaso en este lienzo la cárdena luminosidad, más extensa, triunfe sobre las parcelas oscuras : no en vano, siendo el mismo trance, se ocupa de un hecho de vida, a saber, la resurrección. Las tinieblas, por tanto, deben luchar en desventaja contra la luz, símbolo de vida, salvación o sublimación. En efecto, la escena situada debajo plasma la vida superior recibida por virtud de la muerte del Justo.




Cf. Federico Revilla : "Nueva interpretación de una obra del Greco". "Lecturas de Historia del Arte", Núm. 1. Ephialte, Instituto de Estudios Iconográficos. Vitoria-Gasteiz, 1989.



Regreso a la portada de "Melibea"