TÀPIES : PUNTO E INFINITO

Negre amb dos entallaments

La muerte de Antoni Tàpies, el más universal de los pintores españoles actuales, no podía dejar de desencadenar una multitud de exégesis, aproximaciones y teorías. Menos mal, porque abundan fatalmente en estos casos los meros elogios empedrados de tópicos.

Cierto es que todo arte no figurativo deja muy abandonado al especialista : rehén de la palabra, no halla asidero fácil para éstas. No encuentra contenidos claramente expresables.

Quizá el paso del tiempo – y la progresiva familiaridad con realidades que no sean ya las de una larga tradición llegada hasta hoy – aligere el desaguisado de tanta palabrería, que pugna por ser orientativa, sugeridora, aclaratoria. Pero el exégeta que actualmente contempla una obra no puede colocarse en la perspectiva de cien ni doscientos años más adelante : una más de nuestras muchas limitaciones.

¿Ha iniciado acaso Tàpies la perforación de esos muros inaccesibles? Por si acaso, no solamente lo más prudente, sino también lo más honrado respecto de su figura es contemplar sus obras con recogida humildad... y en cuanto a las palabras, dejar que sean las suyas las que acompañen – no propiamente “expliquen” – lo mucho que él hubo pintado...

Un pintor que no vaciló en emplear la palabra

“Empecé con la ilusión de dar a conocer la realidad a través de experimentos científicos. Luego busqué en la sabiduría mística, en los mecanismos especiales de la meditación” [...] “Intentaba y sigo intentando que la gente se aproxime a la vida profunda, algo que tampoco sabemos exactamente lo que es. El científico y el artista intentan llevarnos a la realidad mística, a ver que el universo es uno. Creo que todos somos iguales ante el universo. Pero esa igualdad no es sólo entre humanos. Creo que la arena o el hombre ocupan el mismo lugar. Todo forma un organismo vivo. Ya está comprobado que no procede hablar de materia orgánica e inorgánica. Hay que respetar a todo por igual”. (Angeles García : ‘Tàpies quiere provocar con sus obras la reflexión ante las injusticias del mundo’. 16 marzo 1995).

“Lo que el Zen llamó ‘el camino del despertar instantáneo’, al que puede llegarse desde determinados estados mentales en los que, entre otras cosas, la contemplación de la obra de arte tiene su importancia. Despertar que no tiene relación con la improvisación o velocidad, como se ha creído a veces, sino que se refiere a una suerte de claridad amorosa que hace vivir plenamente, con un intenso discernimiento, toda la dinámica – por dramática, lírica... o vulgar que parezca a muchos – del aquí y del ahora – . Para el sabio ‘no hay otro tiempo que este instante’. El pasado y el futuro son abstracciones sin ninguna realidad concreta”. (“El instante del arte”, 14 mayo 1975).

Cara i dors

“Aunque parece que vivimos en un rincón del mundo, no hemos estado nunca desvinculados de las nuevas ramas del vanguardismo que van desarrollándose en las grandes capitales. Es más, también las presentimos e incluso las anunciamos, como es natural que suceda si se forma parte del mismo tronco del árbol. No las habremos expresado con la terminología en boga ni habremos pretendido lanzar ninguna novedad porque quizá nos damos cuenta – hijos de la vieja cultura – de que muchas cosas vienen en realidad de más antiguo. Aparte que desconfiamos, por experiencia, de los excesivos encasillamientos y de las redes de las etiquetas. Pero es seguro que aquí, como mínimo paralelamente a su formulación en el exterior, nos han movido iguales proyectos y modos de usar el proceso creativo o parecidos deseos de incorporar el arte a la vida y de ‘poetizar’ las más nimias actitudes cotidianas – la idea ya la resucitó Nietzsche – como puedan tener los conceptuales de fuera”. (“Arte conceptual aquí”, 14 marzo 1973).

Ambigua instalación en un tiempo

“Nada de este mundo escapa al dualismo y a la contradicción. Y en el momento que creemos formular las ideas más nuevas o más ligadas a una circunstancia, caemos en la cuenta de que quizá son temas de siempre y de todas partes”. (“Destrucción y continuidad en las ideas estéticas”, 19 mayo 1973).

Intuición en torno a lo misterioso... que le depara pequeñas aunque insólitas experiencias : “Es una especie de respeto por el misterio, para decirlo simplemente. Yo procuro, y en los cuadros lo hago conscientemente, que no se pierda ese sentido misterioso que tiene la realidad. Que cuando abras los ojos por la mañana te parezcan muy bonitos los pájaros que cantan. La ciencia nos ha ayudado a comprender muchas cosas, pero hay unos límites, y ahí está el misterio. Y este choque que a mi me ha producido la contemplación de ese misterio creo que puede servir para que otros supriman tantas banalidades y tantas tonterías, para ir hacia lo más denso, a lo que desearíamos llegar algún día, a eso que de momento nadie ha llegado”. (“La vida, por Tàpies”, entrevista con Sol Alameda, 31 octubre 2004).

Gran llit-porta

Poco a poco, Tàpies se fue aproximando a honduras impensables. Una modesta exploración en la rica secuencia de su obra podría desvelar los pasos que, poco a poco, fue dando el artista, ni seguro ni confiado, pero humildemente convencido : “El despertar en nosotros de la auténtica Realidad – háyase llamado iluminación, seguir el Tao, unirse a Brahma, alcanzar el satori o simplemente ‘sentir’ una profunda comunión con la naturaleza íntima de las cosas –, si bien en muchos artistas y poetas es verdaderamente un ejercicio de segunda mano, ello no desmiente la existencia de algunos reales genios que sí lo han alcanzado y han sido una ayuda de la mayor importancia para llevar al hombre corriente a su consecución última. Pero recordando siempre que la finalidad de este despertar es la ‘curación’ de nuestra alienada mentalidad – ‘salvarnos’, como se dice en términos religiosos – ; y que fue y sigue siendo, aunque la miopía de algunos no pueda verlo, lo más alejado de la inacción”. (“Filosofías de la acción ante la contemplación artística”, 18 julio 1973).

...porque no se llega nunca

Tàpies no se atrevió nunca a decir “He llegado”, ni en su arte, ni en su reflexión, ni siquiera en las convincentes vivencias que a veces esboza para quienes quieran comprenderlas. Bien hecho. Nos bastó y nos basta saberle en camino. “Porque hay ‘el fuego de la codicia, el fuego del rencor, el fuego del apasionamiento’ y ‘arden de nacimiento, vejez y muerte, de pena y lamentación, de pesar y desesperación’ (Sermón del fuego, Buda). Y el mundo necesita a quienes se especialicen en ser la conciencia del mundo dentro del mundo. ‘Un punto en que mente y materia, acción y pensamiento se dan cita’. Ni la huída del anacoreta solitario, ni la pérdida en el mundanal ruido. El arte del hombre para el hombre, quizá sin cielo y sin infierno, pero en el corazón mismo de la Realidad”. (“El arte y la sociología del arte”, 22 junio 1973).

Rectangles grisos

Ya recorrido todo su camino, saboreado, interrogado, asumido... su obra pictórica continúa recordando que “hay mucho más” de lo que la gente corriente da por supuesto. Por eso es tan denso de existencia casi todo lo que nos dejó para contemplar... y guardar silencio.



BIBLIOGRAFÍA

Dado el gran número de libros publicados por el propio Antoni Tàpies o bien en torno al mismo, ofrecemos solamente una selección orientativa.

Roland Penrose : “Tàpies”. Ediciones Polígrafa. Barcelona, 1978.

Antoni Tàpies : “L’art contra l’estètica”. Edicions Ariel. Barcelona, 1974.

Antoni Tàpies y Manuel Borja-Villel : “El tatuaje y el cuerpo”. Rosa Cúbica. Barcelona, 2005.

Nuria Homs : “Tàpies. Obra gráfica 1987-1994”. Editorial Gustavo Gili. Barcelona, 2009.

Antonio Tàpies : “El arte y sus lugares”. Ediciones Siruela. Madrid, 1999.

Antoni Tàpies : “Memòria personal. Fragment per a una autobiografia”. Empùries. Barcelona, 1983.

Antoni Tàpies : “Valor de l’art”. Empùries. Barcelona, 1993.

Antoni Tàpies : “L’expèriencia de l’art”. Edicions 62. Barcelona, 1996.



Obras de Tàpies reproducidas

En cabecera :

“Negre amb dos entallaments” (1962).
Técnica mixta sobre lienzo.

Intercalados en el texto :

“Cara i dors” (2005).
Pintura sobre tela.

“Gran llit-porta” (1972).
Técnica mixta sobre madera.

“Rectangles grisos” (1979).
Técnica mixta sobre madera.



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